— restablecer el orden constitucional y la supremacía efectiva de la Constitución de 1940 como norma rectora del Estado
— asegurar la protección jurídica inmediata del ciudadano, garantizando derechos fundamentales, seguridad personal y tutela judicial efectiva
— reorganizar el aparato coercitivo del Estado bajo control civil, legalidad republicana y responsabilidad individual
— desmontar de manera irreversible las estructuras de represión política, control ideológico y coerción sobre la población
— recuperar el control territorial, administrativo, financiero y documental del país, evitando vacíos de poder y pérdida de información estratégica
— atender de forma urgente la emergencia humanitaria, priorizando la vida, la salud y la subsistencia de la población
— iniciar la recuperación económica básica, asegurando funcionamiento mínimo del sistema productivo y de servicios esenciales
— preparar el proceso electoral libre, conforme a los principios de sufragio auténtico establecidos en la tradición constitucional cubana y en el marco del Código Electoral de 1943, en lo que resulte compatible
— establecer las bases jurídicas, institucionales y operativas de la justicia transicional, la reparación a las víctimas y la rendición de cuentas conforme al Estado de Derecho